Volver

Portada » Reportajes » Reportajes » EDUARD CAROL: SE HA IDO CON LAS ESTRELLAS

EDUARD CAROL: SE HA IDO CON LAS ESTRELLAS

Motos de Ayer nº 084

ComentarEnviar a un amigoImprimir Textos  Deme Gómez 

1. Introducción2. Más información

cerrarEnviar este artículo a un amigo:

Datos de tu amigo:

Tus datos (para poder indicar quién se lo manda):

Hacia tiempo que quería ir a visitar a Eduard a su taller de Cornellá, por unas cosas u otras lo fui postergando, ahora ya es tarde, demasiado tarde. Eduard nos ha dejado, se ha ido.

Cuando desaparece alguno de los pilotos que llenan nuestra lista particular de ídolos motociclistas, tengo la sensación de que mi vida se va convirtiendo poco a poco en historia. Con la perdida de Eduard Carol, siento que también hemos perdido parte de aquel sueño, de aquella ilusión que nos movía hacia las motos. Ya nadie nos devolverá las experiencias que vivimos aquellos bonitos años de carreras en el parque, de vertiginosos cronos en las subidas en cuesta, de carreras en circuitos urbanos, de mil historias irrepetibles.
Eduard se ha ido, pero aquí queda su ilusión, su experiencia y sus consejos, su arte mecánica, su pasión por las motos y mucho, mucho más. Todos los que le conocimos quedamos prendados de su amistad, sabia llegar al corazón de cualquiera. Desde hacia ya un tiempo, era uno de los habituales en los foros de motos clásicas, allí ha dejado un gran numero de amigos que echarán en falta sus relatos de mil vivencias motoristas, al igual que sus desinteresados consejos. Es realmente entristecedor pensar que uno de los grandes de la moto ya no está con nosotros, pero como dicen los pilotos: “así son las carreras”. Aún recuerdo el petardear de su Morini 500 en plena retención cuando bajaba por la Font del Gat en el Parque. Allí participó en varias ediciones de las 24 Horas de Montjuïc.
Como pequeño homenaje a Eduard, os propongo releer una entrevista realizada hace tres años, en el número 50 de esta misma publicación y que reproducimos al lado. En ella se puede ver claramente el espíritu apasionado de este motorista empedernido. Aquella entrevista la titulé “El poder de las estrellas”, ahora Eduard esta con las estrellas.

ENTREVISTA EDUARD CAROL
Durante mis años de aficionado a las carreras nacionales y extranjeras, he visto en pista a muchos pilotos. Concretamente en las 24 Horas de Motjuïc es donde se han podido ver una buena cantidad de ellos. Casi siempre sólo nos fijamos en los más conocidos, sin embargo hay una larga lista de nombres no tan famosos, que merecen una mención especial. Había un piloto por el que tenía una especial simpatía. Quizás fuese por sus participaciones en las 24 horas de Montjuïc o por la moto con que corrió en diferentes carreras de resistencia, una Morini 500. Pero una historia muy curiosa hizo que mi interés por aquel piloto aumentara, fue un hecho insólito. Quien mejor que el propio protagonista para relatarnos tan especial anécdota. En esta entrevista, Eduard Carol nos cuenta sus vivencias en Montjüic y otras carreras en diferentes circuitos españoles

¿Cuándo te iniciaste en el mundo de las carreras?
Con las subidas en cuesta a los 21 años. Mi padre no me quería dar permiso para correr, y entonces se necesitaba si no habías cumplido los 21, era la mayoría de edad. Así que tuve que esperar a cumplirlos. Me fui a la federación y llegué a casa con la licencia. Empecé en una subida en cuesta, donde curiosamente también corría Jaime Alguersuari por primera vez. Pero iba tan rápido que a la primera curva se callo. Era la subida en cuesta a la Conrreria. Fuimos con la moto un amigo y yo. Él con un tubo de escape colgado de la espalda y la caja de herramientas en las rodillas. Llegamos a la carrera, cambiamos el tubo y la bujía, por una de carreras. Al acabar la carrera, repetimos la operación a la inversa y para casa. Y a por más subidas en cuesta. Todo esto seria por el 1968.

Se te conoce particularmente por tu participación en carreras de resistencia. ¿Eran las que realmente te atraían?
Especialmente carreras en circuito. En cuanto pude me apunte en las 24 horas de Montjuïc. En verano hacíamos la ruta, salíamos de Barcelona dirección Tarragona, Alcira, Onteniente, Íbamos bajando y al final era Jerez. Luego subíamos para arriba. Algunos iban a correr a Lisboa y otros nos íbamos a la Bañeza, empalmábamos con las del Pilar en Zaragoza y ya volvíamos a Barcelona. Así pasábamos el mes de agosto, con la tienda de campaña, la moto y el remolque. En una ocasión, íbamos con mi mujer y un amigo (el Fredi) a correr a Torrente, un pueblo de Valencia. Y el coche se nos rompió en Aldea. Fredi fue en busca de ayuda y logro conseguir una furgoneta para llegar a Torrente. Una vez allí, nos dejaron en medio del pueblo, en una hora un tanto intempestiva. Logramos que un señor nos guardase las herramientas y las motos. A continuación nos fuimos al cuartelillo de la Guardia Civil. ¿Nos dejan dormir aquí?, ¿Donde? Pues dentro del calabozo. Y allí pasamos la noche. Al día siguiente, resulto que se había aplazado la carrera dos días. Durante la carrera se me rompió el cable de embrague, doy más gas de la cuenta y al suelo. Me rompí la clavícula, ósea que allí tirado sin pelas, sin coche y con la clavícula rota. También participe en las 6 horas de Calafat con la Morini 500.

Las subidas en cuesta fueron tu fuerte, eras un autentico especialista ¿no?
Si, me gustaban mucho. Recuerdo en una ocasión que me prepararon una KTM 400 cc de cross para subidas en cuesta. En el momento de la salida se levanto, y no la pude bajar hasta la primera curva. Decian: “¡Ho que bonito lo has hecho!” - “¡Yo no lo he hecho bonito, es la moto que se levanta!”

Participaste en varias ediciones de las 24 horas de Montjuïc. Era curioso ver correr a motos tan diferentes. ¿Conque marcas corriste en Montjuïc?
Pues con Montesa, Morini; Ducati, Bultaco y Honda. Un año tenia que correr con OSSA, pero el compañero de equipo se puso enfermo. Con la Montesa 414, conseguí el récord de monocilindricas en el circuito antiguo de Montjuic (sin la chicane y dos pilotos), con un tiempo de 1min. 51 segundos.

Supongo que estar bien preparado físicamente para las 24 horas, era muy importante
Para entrenarme, hacia kilómetros en plan bestia. Cuando acababan las 24 horas, descansaba 15 días y empezaba a prepararme para las del año siguiente, para no parar. Un año me fui a Zaragoza, entonces estaba soltero y mi madre me pregunto: “¿Adónde vas?- A Zaragoza.¡Yo vengo! Mi madre se subía muchas veces conmigo en la moto. Pues se subió detrás en una Ducati 24 horas, mira que el asiento de la 24 horas es duro, y se fue con migo a Zaragoza. Dimos la vuelta al Pilar, comimos y nos volvimos a Barcelona. Pero lo más fuerte que he hecho así, fue el año que corrí con la Honda. Sin pasar por autopista, hice Barcelona-MadridBarcelona en el mismo día, pero sin parar. Me tomaba unas pastillas de glucosa y agua, gasolina-glucosa-agua y venga.

¿La Honda de que hablas, fue cedida por fabrica o era de compra?
Fue la primera Honda VF que vino a España, que nos la cedió Honda. Salieron dos motos iguales, la mía y la del De Riva. La mía, antes de hacer las 24 horas, la desmonte toda. Por casualidad vi que los tornillos de paso de aceite eran pequeños de paso. Los cogí todos y los agujeree de nuevo, si estaban agujereados a 2 yo los pasé a 4. Monte otra vez la moto y salimos en las 24 horas. La otra Honda no termino, clavo el motor. Fue el único año que corrí en la categoría de 750 cc.

Hay una curiosa anécdota que tubo una especial relevancia en todos los medios de comunicación, incluso en el ámbito internacional. Concretamente esta relacionada con la estrella que decora tu casco. Cuéntanos
Me pidieron colaborar como doble en una película. Fue a través del que corría conmigo ese año, los representantes de Bultaco en Manresa y la casa Indo que patrocinaba nuestro equipo. Por cuestiones del guión, me pidieron que me cambiase el casco, pero yo les dije que ni hablar. Para mi lo más importante eran las 24 horas, y yo siempre había corrido con mi casco personalizado. Así que tuvieron que pintar corriendo el casco del protagonista con las estrellas que personalizan el mismo. Alquilaron el box contiguo al nuestro, que era una copia exacta. El mecánico también era un señor con bigote. Javier Ponzeda era el actor que representaba al protagonista de la película, pero no sabia ir en moto. Entonces me enfocaban a mí hasta que yo llegaba. Al parar la moto se acercaba a mi aquel señor y hacia ver que hablaba, yo asentía con la cabeza y decían “corten”. El Javier Ponzeda se iba al box de al lado, se quitaba el casco para continuar su dialogo. Cuando yo arrancaba, filmaban como me marchaba y entonces el tío se iba a matar a la vieja para robarle la pasta. El titulo de la película era “La larga noche de julio”. La verdad es que me hizo gracia, una historia más ligada a las 24 horas de Montjuic.

¿Y que tienen que ver las estrellas en esta historia?
Pues que al promocionar la película por diferentes países de todo el Mundo, llego a venderse en un cine de Israel. Claro, el protagonista llevaba en el casco dos estrellas rojas de seis puntas que en cierta manera recordaban la estrella de David. Que no lo es pero se parece bastante. Por esto algunos se sintieron ofendidos, y quemaron el cine.

¿Cómo te enteraste de lo ocurrido con la película?
Por que salió en el Solo Moto, creo. El titular decía: “Eduardo Carol responsable de un incidente político”. Yo me entere por la revista al leer la nota de prensa.

¿Después de las 24 horas ya dejaste las carreras?
No, continué participando en algunas subidas en cuesta. Luego me case y ya no corrí más. Pero al cabo de unos años, en 1990, tenia una XT con neumáticos de carretera para salir con los amigos. Por aquel entonces se celebraba el campeonato de Cataluña de subidas en cuesta. Y pense en apuntarme, pero lo que me molestaba era tener que coger el remolque, cargarlo, ir hasta el lugar de la carrera, descargar la moto, cambiarme y todo el follón. Pensé en ir a una subida en cuesta que se hacía bastante cerca de casa. Por la mañana me puse la mochila, cogí la moto y me fui para allá. Como los éntrenos y carrera se hacían en el mismo día, pensé: “hago la carrera y luego me vuelvo a casa”, pero la organización quería que al acabar dejara la moto. Yo solo iba a pasármelo bien, como la carretera estaba cerrada y después irme a casa a comer sin saber que tiempo había hecho, y si alguien quiere reclamar que reclame. Hice las cinco carreras siguientes y no sabia como había quedado. Al final del campeonato, me enviaron una carta diciendo que fuera al reparto de premios. Les pregunte, “¿cómo he quedado?- pues no lo sabemos.” Cuando fui allí, decían “el incombustible Eduard Carol”, había quedado campeón de Cataluña, con 45 años. Vas buscando y buscando, y resulta que hay un montón de anécdotas divertidas. Estas fueron mis últimas carreras.

Tu vinculación con las motos continúa siendo total. A parte de regentar el taller que tienes en Cornella (Barcelona), también te dedicas a restaurar motos clásicas en tus ratos libres. ¿Cómo consigues mantener intacta tu aferrada afición a las motos?
Recuerdo que al acabar el bachillerato me puse a estudiar la carrera de delineante, eso si que me gustaba, pero no encontré trabajo. Como mi padre era mecánico y abrió un taller de motos en Cornella, pues allí me quede. Y desde entonces aquí estoy. El taller lleva mucho trabajo, tienes que salir a hacer gestiones, siempre de aquí para allá, pero entremedio de todo este trabajo, siempre tengo alguna moto clásica para restaurar. Es un trabajo que no me obliga a un horario, si un domingo tengo ganas me vengo al taller y lo adelanto.

Ahora se hacen carreras de resistencia de clásicas. ¿Has pensado alguna vez en volver a las carreras?
Quizás, pero en plan de paseo. Yo tengo bastante claro, que si tengo que correr, lo haría con una moto que fuese lo más segura posible. Con los mejores neumáticos, los mejores frenos, con el mejor chasis.

1. Introducción2. Más información

Puntúa el artículo
- Puntuación media 3/5 (41 votos)



Para dejar un comentario regístrate o accede si ya eres usuario.

Aviso legal - Acerca de - Contacto - Política de privacidad - Mapa Web - MC Ediciones - Passeig Sant Gervasi, 16-20 08022 - BARCELONA

Publicaciones online de MC Ediciones, S.A.MC Ediciones

© 2008 MC Ediciones, S.A. | Powered by Newcomlab