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MONTESA CRONO 350: LA CRONO QUE NO QUISO SER UNA MSC

Motos de Ayer nº 083

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1. Montesa Crono 350

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Supongo que muchos me veréis como un bicho raro, pensaréis que sufro la crisis de los 30, que no tengo orgullo y quiero salir en la revista a cualquier precio. Pero es que ya no puedo soportar que me retuerzan la oreja, pretendiendo que me comporte como un moderno pepino, y recibir todo tipo de críticas después de una soberana paliza. Ya no quiero ser una moto de la crisis de los 80. No quiero marearme dando vueltas en un circuito. Quiero libertad, tranquilidad y pasear por carreteras secundarias con una jubilación digna.

La verdad es que nunca entenderé, porqué no he llegado a ser tan popular como otras de mi edad. A lo largo de mi vida, he sufrido constantes fracasos amorosos. Cuando era joven, los moteros me ignoraban y sólo querían pasear con italianas y japonesas. Con los años sigo sin comerme una rosca. Unos me desprecian por mis frenos de disco y no me consideran una auténtica clásica. Otros piensan que soy un refrito de una enduro percherona, incapaz de transmitir la pasión de una 250 deportiva. A otros les aburren mis colores grises y critican mi cuadriculada cúpula con faro de SEAT 127.

Por lo tanto, en pleno siglo XXI y a mis 27 añazos, pienso que ha llegado el momento de confesar mi verdadera identidad. Yo siempre he querido ser: “UNA MONTESA IMPALA”. No penséis que estoy loca, cuando nací, escuché a los puristas de mi familia que me querían llamar Impala 350, esos mismos puristas que dos años más tarde, parieron a mi prima la Impala II, otra incomprendida de su época.

Y para conseguir ser una verdadera Impala, me he despojado de modernidades innecesarias como la pesada batería, los cornudos intermitentes, los adhesivos que parecen brochazos y la cúpula. También he prescindido de mi peligroso mecanismo de engrase separado y sigo una alimentación sana y equilibrada con la tradicional mezcla. He comprado en la droguería de la esquina, un bote de pintura roja para maquillar mi guardabarros delantero y el resto de la carrocería, pero la verdad es que no termino de gustarme, tendré que pedir consejo a un buen estilista. También he comprado un faro redondo de Yamaha 125 con el coco gris. Mi manillar cromado y los calcetines de goma para los posa pies, son de una impala II. Y en mi cabeza he colocado unas orejetas negras, en la derecha llevo mi llave de contacto como un pendiente. También he sustituido mi enorme piloto trasero con otro más discreto.

Mi escape lo he teñido de plata para evitar su aspecto de tubarro de competición, y asemejarme más al purito de mis abuelas. Y para perder carácter, he cambiado mi carburador Bing 32 por moderno y fiable Dell´Orto de diámetro 30. Pero no he querido renunciar a mis cosas buenas de verdad, mi fuerte y bien estructurado chasis de carreras, mis ruedas de palos de aluminio y bujes de magnesio. También sigo confiando en mis dos frenos de disco, porque nunca me han traicionado y son mejores que cualquier tambor doble leva.

Mi deseo sería participar en una Impalada, pero ya me imagino a mis abuelas cuchicheando a mi alrededor y poniendo mala cara, me temo que no están preparadas para mis excentricidades y no sería bien recibida. Pero lo que más miedo me da es mi nuevo dueño. He caído en las manos de un individuo muy peligroso, lo llaman “el ingeniero” y pertenece a la banda motera “Los Zorrones”, he oído hablar de él y lleva años deseándome, además tiene guardadas en su ordenador fotos de preparaciones radicales de alguna de mis hermanas. Desde hace mucho tiempo, tiene intención de abrirme las tripas y meterme un motor de cappra 414. De toda mi familia, esta cappra es la prima más bruta que tengo, lo único que sabe hacer es comportarse como el caballo de Atila, abrevar gasolina y dejar sordos a los lagartos con sus pedorretas. ¡Menuda barbaridad, con lo fina que soy yo! Pero desplegaré todos mis encantos para conseguir mi objetivo. Tengo las suficientes armas y recursos para camelarme al ingeniero y conseguir que me trate como a una reina. A mi favor juega el alto precio de la gasolina y mi actual moderado consumo. Además, las limitaciones de velocidad vigentes, que no han cambiado desde que yo nací, puedo superarlas fácilmente.

También jugaré la baza de la exclusividad, seguro que soy la única Crono que quiere ser una Impala, quizás después de verme en la revista, alguna más se anime a seguir mis pasos. Por otro lado, intentar deshacer las operaciones estéticas que he sufrido, para conseguir dejarme igual que cuando nací, puede ser desesperante y ruinoso para cualquiera. Ya que surge el tema, tengo que decir que estoy en contra de las restauraciones digamos: “la he dejado como nueva”. Yo tengo mi historia, mis añitos y unos dueños me han tratado mejor que otros. Pero no me parece bien que me apliquen una lobotomía y me dejen como una foto de catálogo. No quiero terminar siendo un clon de museo sin personalidad. Y que algún listillo, aburrido de ver motos restauradas, me escudriñe y diga: este tornillo no es original o esta pegatina está refabricada….

Así que, con un poco de suerte y si nadie lo impide, en un futuro muy cercano, pasaré a ser una auténtica Impala 350 o quizás muera en el intento.

Un beso.

1. Montesa Crono 350

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2 comentarios a "MONTESA CRONO 350: LA CRONO QUE NO QUISO SER UNA MSC":

  • nolo dice (08 / 06 / 2008):

    Te veo muy deprimida cuando deberías ir con la cabeza muy alta, deberías estar orgullosa de ser quien eres, te lo digo porque te conozco bien y me siento muy nostálgico de no gozar de tu compañía. Innumerables recuerdos llegan a mi cabeza de lo bien que lo he pasado con una hermana tuya, los lugares que hemos visitado, los kilómetros que hemos recorrido, la gente que hemos conocido, las salidas domingueras con Ducatis, Yankees y otras amigas mayores que tu pero siempre estuviste en tu lugar. Gripe el motor dos veces pero siempre me garantizaste la mejor diversión. Después vinieron las salidas en pareja con una Morini K2 350 de un cuñado mío que todavía la conserva, yo en cambio tuve que venderte por razones familiares. No te haces una idea de lo que daría ahora por recuperar a tu hermana y mimarla cuanto pudiese, pasear juntos por mi pueblo y por las carreteras de la provincia y mantenerla en su mejor estado. Habla con tu nuevo dueño, dile que tienes tu identidad y que deseas conservar

  • nolo dice (08 / 06 / 2008):

    Te veo muy deprimida cuando deberías ir con la cabeza muy alta, deberías estar orgullosa de ser quien eres, te lo digo porque te conozco bien y me siento muy nostálgico de no gozar de tu compañía. Innumerables recuerdos llegan a mi cabeza de lo bien que lo he pasado con una hermana tuya, los lugares que hemos visitado, los kilómetros que hemos recorrido, la gente que hemos conocido, las salidas domingueras con Ducatis, Yankees y otras amigas mayores que tu pero siempre estuviste en tu lugar. Gripe el motor dos veces pero siempre me garantizaste la mejor diversión. Después vinieron las salidas en pareja con una Morini K2 350 de un cuñado mío que todavía la conserva, yo en cambio tuve que venderte por razones familiares. No te haces una idea de lo que daría ahora por recuperar a tu hermana y mimarla cuanto pudiese, pasear juntos por mi pueblo y por las carreteras de la provincia y mantenerla en su mejor estado. Habla con tu nuevo dueño, dile que tienes tu identidad y que deseas conservar

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