Extensas odas repletas de maldades perturban tu limbo. Son historias que narradas por necios y envidiosos, tratan de retorcer tu gloria en los rincones de culto de los falsos de espíritu. Dicen estas malas lenguas, que para no ser poseída por los pobres… altiva, te acomodaste entre las gruesas billeteras y que finalmente, como castigo por tu soberbia, terminaste por no ser nadie. Sin embargo, son estas las mismas bocas viperinas que babean a tu paso o… incluso ante cualquier réplica tuya.Leer más...
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