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Rondine 125 : Golondrina de altos vuelos
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1. Rondine 1252. Innovación Moto Scooter3. Funcionamiento
La nativa madrileña Rondine, disfrutó de una corta pero intensa vida, logrando que los dos modelos que lanzó al mercado durante sus escasos diez años de producción motociclista, se consagrasen como excelentes máquinas. Esta merecida reputación no fue casualidad; pues tanto el Scooter, como la deportiva moto de 125 que fabricó, gozaron de bonito diseño, buenas prestaciones y un nivel de acabado impresionante; cualidades que repercutieron negativamente en su precio de venta hasta el punto de convertirse en su mortaja...
Y es que, los españolitos de a pié, en los primeros años cincuenta, teníamos el lomo para pocos lujos, la tripa tirando a vacía y el bolsillo tieso… tieso. Fue entonces cuando nuestra estructura fabril motociclista comenzaba a desperezarse. De los pequeños talleres artesanales, en los que se ensamblaban ligeros motores procedentes de la industria auxiliar sobre bastidores de bicicleta, se estaba pasando a la formación de pequeñas fábricas de verdaderas motos en las que, al menos durante los poco más de diez años que llevábamos andados desde la posguerra, cada marca se fabricaba casi la totalidad de los elementos que ensamblaba. Aunque la coyuntura empresarial no era todavía buena, todo apuntaba a que debido a la demanda de medios de locomoción económicos, la fabricación de motocicletas tenía muchos números para establecerse como una inversión fiable. Por ello, a primeros de los años cincuenta, los industriales más atrevidos y… algún que otro aventurero de nuestro País, se lanzaron a la Odisea de dar vida a su propia firma motociclista. La marca que nos lleva al presente estudio de una moto nacional, fue constituida en Madrid en Octubre de 1951. Su verdadera denominación era Moto Scooter S. A. El grupo inversor que promovió esta iniciativa, tenía una total ausencia de conocimientos en el mundo de la motocicleta, aunque no por ello renunció a crear productos de excelente calidad y gran elegancia. Para lograrlo, decidieron contratar un equipo de tres expertos ingenieros Italianos, que querían poner al frente del proyecto. La mala fortuna quiso que dos de ellos falleciesen en un accidente de tráfico, siendo el tercero, don Bruno Hettore, el que finalmente aportó los medios para llevar a buen puerto las creaciones de esta firma; adoptando desde el primer modelo el nombre comercial de Rondine: palabra italiana que traducida al Castellano significa Golondrina.
Inicialmente, su intención fue la de fabricar un scooter de inmejorable calidad, cosa que se consiguió a costa de un precio de venta elevado, que no pudo competir con los productos y precios del gigante Italiano Piaggio, una vez que comenzó a introducir en nuestro territorio su todopoderosa Vespa. Algún tiempo después, llegó al mercado la motocicleta protagonista del presente artículo, cuya denominación comercial fue Rondine 125 Sport. Esta motocicleta de tintes deportivos, en realidad no es un diseño original, ya que tanto su motor como el bastidor son réplica de una moto Italiana, nativa de Milán llamada Vanam, cuyo modelo recibía el nombre de Guia. La versión que ilustra el presente artículo pertenece a la primera serie, que fue lanzada al mercado a finales de 1952. A lo largo de los poco más de cinco años que perduró este modelo en el mercado, las mejoras no cesaron. Durante la campaña de 1953, la inicial orquilla delantera invertida, fue sustituida por una convencional y más eficiente dirección telescópica. En su última modificación, realizada durante el año1957, la suspensión trasera de amortiguadores fijos, dejó paso a un basculante convencional que montaba dos de la firma Llobe. No obstante el mayor inconveniente al que se enfrentó esta compañía fueron sus propios costos de producción, que por la calidad y laboriosidad que precisaban sus complejos modelos, penalizaban sobre el precio final de la moto. Verás: en el año 1955 una Lube 125 T, que en realidad era una moto muy inferior en todo a nuestra protagonista, costaba tan solo 14.000 pesetas, mientras que la Rondine 125 Sport superaba las 20.000. Esta diferencia marcaba las decisiones de los ciudadanos a la hora de adquirir una moto para ir a la huerta o a la fábrica en la que trabajaban.
Finalizando los años cincuenta, los proyectos para el futuro motociclista de la firma, consistían en la fabricación de una moderna máquina de 250 cc a ciclo cuatro tiempos, cuyo nombre iba a ser “Poker 250”, pero la profunda crisis que afectó a este sector, tuvo como consecuencia que el consejo administrativo de la compañía, tomase la decisión de que tan solo diez años después de haber emprendido su andadura como fabricante de motocicletas, cesasen en la producción de este producto en pro de otros más rentables financieramente.
El catálogo de Moto Scooter SA fue muy pobre: amén de las dos anteriormente citadas motocicletas, contó en su haber con el motocarro “Titano”. Se trataba de un modelo totalmente descubierto, que era derivado del Scooter y ubicaba la caja de carga en su parte trasera. En el año 1960 realizaron un acuerdo comercial con una compañía estadounidense, por medio del cual iniciaron la fabricación bajo licencia de un motocarro de excelentes aptitudes laborales, cuyo nombre era “Trimak”, del que teníanla previsión de producir dos mil unidades anuales. Esta alianza duró poco, ya que en 1962, desembocó en la compra de la compañía Moto Scooter por la propia firma concesionaria. En realidad… considero que es en este momento donde esta firma perdió su identidad, aunque más tarde, todavía fue vendida de nuevo y encima cambió de ubicación, situando sus instalaciones en la Catalana población de Reus, lugar donde permanecería activa en la producción de los Trimak hasta finales de la década de los sesenta.
En el terreno deportivo, la Rondine Sport destacó durante toda su vida comercial, por ser su mecánica mucho más rápida y potente que la gran mayoría de sus competidores en el mercado. Participó en numerosas carreras, siendo la moto que más pruebas ganó desde 1952 hasta 1957. Sus pilotos Alfonso Cuesta, Angel López y Juan Domínguez entre otros, doblegaban a sus rivales carrera tras carrera… con cualquier moto que estos llevasen. Incluso una pionera mujer piloto: Irene Rodríguez, realizó en 1954 las XII horas de resistencia de Castilla, clasificándose en decimosexta posición.
En la actualidad, debido a su escasez, ser poseedor de una motocicleta Rondine es… más que una suerte, un lujo al alcance de unos pocos afortunados. Su escasez de fabricación y los casi cincuenta años que han pasado desde que esta firma clausurase su producción motociclista, han provocado que las Rondine luzcan poco en nuestro panorama nacional; siendo casi imposible verlas circular en las reuniones de aficionados a las clásicas. La unidad que podemos visualizar en el reportaje fotográfico que ilustra el presente artículo, pertenece a dos aficionados: Vicente y Raul Santiago que son padre he hijo, vecinos de la Valenciana población de Riola, que la ponen gustosamente a nuestra disposición.
La motocicleta Rondine Sport 125, marcó la pauta a seguir enconcepto de exclusividad, dentro del sector nacional de las motos ligeras de dos tiempos. A nivel estético, sus líneas de marcada tendencia deportiva a la Italiana y su atractiva pintura, aportaban glamour al conjunto; pero además de ser bonita contaba con unas sobresalientes aptitudes mecánicas y un carisma que pusieron sobre las cuerdas a la competencia. A continuación, en el siguiente subcapítulo, analizaremos las virtudes y defectos de su mecánica y acto seguido haremos lo propio con la parte ciclo.
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Hola, tengo una Rodine 125 de 1954 en Madrid, está completa con piezas originales y documentación y desearía venderla pero no sé donde hacerlo, me podrías indicar como o algún contacto. Mi teléfono es el 660188148.
Hola primos, os mando ésto de la Rondine, que es la moto con la que corrió mi padre antes de la Norton.
Hola, poseo una Rondine Sport con matrícula de Toledo. No sé si es a la que mencionais. Me gustaría poder contactar con Angel López Conesa para tener más información sobre esta maravillosa máquina, y si quereis, poder enviaros fotos de la mía aunque está pendiente de restaurar, pero completa y original. Mi telefono es el 629973814. Saludos desde el sur.
Hola, soy la hija de Ángel López Conesa que da la casualidad que aparte de ganar todas las carreras con Rondine, él la montaba porque era el jefe de montaje y socio fundador. Si queréis, tenemos hasta el catálogo de piezas que es una verdadera pasada y fotos y recortes de periódicos de aquella época de carreras ganadas, todas las que queráis. La tienda de Marqués de Urquijo esq Martín de Heros pertenecía a la empresa Fisa que era la distribuidora de la Rondine sport. Mi padre quiere saber quién es el tuyo que sabe tanto. Hay una Rondine en la Puebla de Montalbán y otra en Burguillos en Toledo. Nos puedes contestar?
Ha sido una gratisima sorpresa ver un reportaje tan amplio de esta maquina, concretamente de este modelo, la 125 sport. Aunque no se cita en el texto, Madrid contó con un importante concesionario en la calle Marqués de Urquijo (ahora ocupado por una farmacia) que regentaba uno de los campeones de la época; Juanito Lopez-Antón, amigo y compañero de otros pioneros como Javier de Ortueta, Juanito Kutz, Antonio Creus... Yo recuerdo los comentarios de mi padre sobre Juanito y las enternas alabanazas no poprque fuera un piloto excepcional sino porque pese a tener hipermetropia y agtismatismo a granel, era capaz de recorrerse el circuito de la Casa de Campo, el de la Dehesa de la Villa, la subida a Perdices y las mil y una pruebas que habia allá por finales de los 40 y los 50, quedando encima en buenas posiciones.
Creo que aun conservo cosas de la Rondine, insignias de la solapa, carterillas para agendas, algun bordado. Enfín, un depositario de recuerdos.
Habría que preguntarle al